Salud materna e infantil

    Conteúdo atualizado em: 22/04/2021

    ¿Qué es?

    La salud materno-infantil comprende todos los aspectos de la salud de la mujer desde el embarazo, al parto hasta el posparto. Aunque la maternidad es a menudo una experiencia positiva, para demasiadas mujeres es sinónimo de sufrimiento, enfermedad e incluso de muerte.

    Complicaciones

    Cinco complicaciones directamente relacionadas son responsables de las muertes maternas: hemorragias, infecciones, abortos peligrosos, eclampsia y parto obstruido. La atención especializada antes, durante y después del parto puede salvarles la vida a las embarazadas y a los recién nacidos.

    Defecto de nacimiento

    Los defectos de nacimiento son anormalidades estructurales o funcionales presentes en el nacimiento que pueden provocar discapacidad física, discapacidad intelectual y del desarrollo (IDD), y otros problemas de salud. Algunos pueden ser fatales, en especial si no se los detecta y trata de forma temprana. Algunos defectos de nacimiento afectan a muchas partes o procesos del cuerpo, lo que genera problemas tanto estructurales como funcionales. Los investigadores han identificado miles de defectos de nacimiento diferentes. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC), los defectos de nacimiento son la principal causa de muerte de bebés en los Estados Unidos durante su primer año de vida.

    Depresión posparto

    La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz. Las madres que padecen depresión posparto tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificultan realizar las actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas. La depresión posparto no tiene una sola causa, sino que es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales. La depresión posparto no ocurre por algo que una madre hace o deja de hacer. Después de dar a luz, los niveles de hormonas (estrógeno y progesterona) en las mujeres bajan rápidamente. Esto genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios en el estado de ánimo. Además, muchas mujeres no pueden descansar tanto como deberían para poder recuperarse totalmente del parto. La falta constante de sueño puede generar incomodidad física y agotamiento, factores que pueden contribuir a los síntomas de la depresión posparto.